Razer ha decidido subirse al carro de los smartphones, ya vimos sus intenciones cuando compró Nextbit, fabricante del móvil de gama alta mas fácil de partir en 2 del mercado.

La intención de Razer no era otra que producir su propio smartphone para gamers. Varias compañías ya han intentado adentrarse en estas aguas y han fracasado, en su mayoría porque estos dispositivos tenían especificaciones de gama media y costaban un pastón. Esto los dejaba en evidencia ante la competencia, que con las mismas características costaban lo mismo.

Razer ha querido desmarcarse y apuntar a las especificaciones de los gamas alta. Su dispositivo equipará un Snapdragon 835 y 8GB de RAM. Una cantidad alocada, a menos que tengas abiertas todas las versiones del Asphalt y Modern Combat, no será muy útil.

La pantalla sería un panel de 5,7 pulgadas y resolución 2K, suponemos que será AMOLED, ya que proporciona unos colores más vivos y llamativos. También es posible que la pantalla cumpla los requisitos de Daydream VR, lo que dará más valor al móvil, la pantalla también mantendría el formato de 16:9 así que por suerte no tendrá complejo de mando a distancia.

La versión de Android escogida es Android 7.1.1 que se alojará en 64GB de almacenamiento. Las cámaras son de 12 y 8 MP, teniendo la principal capacidad para grabar con resolución 4K. No sabemos que precio ni aspecto tendrá, aunque seguro que ambos dejaran impactados a mas de uno, puesto que los artículos gaming destacan por diseños extravagantes y precios altos. Saldremos de dudas el 11 de noviembre, cuando se presentaría el terminal.

 

 

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